Facatativá,alerta naranja por fenómeno de sequía

Fuente de información Periódico el Lector

La fuerte temporada de verano que vive el país está dando sus primeros brotes de afectación en la Sabana de Occidente, directamente en Facatativá.

Las autoridades de la ciudad advierten de las implicaciones que este fenómeno ha traído hasta el momento y que repercute directamente en los hogares de los facatativeños.

El Consejo Municipal de Gestión del Riesgo en pleno, luego de surtidos los análisis pertinentes tomó la decisión de decretar Alerta Naranja.

Las medidas adoptadas para minimizar las afectaciones que trae consigo el fenómeno del niño son:

Queda prohibido

El lavado de vehículos, andenes, antejardines, fachadas riego de prados, jardines y cualquier otra utilidad diferente al uso doméstico y consumo humano.

La  construcción de derivaciones, diques o tambres en las corrientes de agua sin la obtención del permiso de ocupación de cauces.

El uso del recurso hídrico de las fuentes superficiales y subterráneas en los sectores agrícolas, ganaderos, comerciales e industriales, mientras exista la declaratoria de alerta naranja o roja.

Actividades que pongan en riesgo la calidad de las aguas

Las autoridades de Policía y la Corporación Autónoma Regional – CAR, harán efectivas las sanciones previstas por la ley a quienes contravengan las prohibiciones anteriormente mencionadas.

Mientras se encuentre activa la declaratoria de alerta naranja se prohíbe el funcionamiento de los lavaderos de carros y motos.

Se recomienda a la comunidad adelantar las siguientes acciones:

Recolección y uso de aguas lluvias en actividades de aseo, riego y otras que no sea necesario el uso de agua potable.

Hacer uso eficiente y ahorro del recurso hídrico por medio de prácticas para reducción del consumo como reutilizar el agua de la lavadora, reutilizar el agua de la ducha, cerrar la llave mientras se realiza el afeitado o cepillado de dientes, entre otras.

Evitar y controlar fugas de agua.

Hacer uso racional y ahorro de energía eléctrica.

La Empresa Aguas de Facatativá SAS- ESP, distribuirá agua en carrotanques de acuerdo a las necesidades que se identifiquen en los diferentes sectores, para lo cual, los presidentes de las Juntas de Acción Comunal o Juntas de vivienda, el Secretario de Educación, la Secretaria de Salud, la dirección zonal del ICBF y la Secretaria de Desarrollo Social serán los encargados de recepcionar las solicitudes de sus comunidades y avisar a la Empresa Aguas de Facatativá SAS ESP para su programación;

El uso del recurso hídrico para consumo humano tendrá prioridad sobre los demás usos.

 

Fuente de información Periódico el Lector

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2 Respuestas

  1. Consuelo Duarte dice:

    Lo que acabo de escuchar del Gerente de aguas de faca es una falsedad, que nos iba a suministrar agua con carro tanques para los sectores que nos hemos sentido afectados por el fenómeno del niño, y llevamos mas de 72 horas sin gota de agua . Por favor enviar carro tanque al barrio Berlin las Acasias.
    Espero me colaboren Urgente

  2. Camilo Camacho dice:

    RACIONAMIENTO DEL RECURSO VITAL EN FACATATIVÁ

    Resulta más que evidente los efectos del fenómeno del niño, pero también se evidencia el efecto de una planeación municipal que ha descartado la oferta hídrica y su demanda como argumento sustentable para racionalizar el uso del suelo e invertirle a la conservación.

    Facatativá ha crecido urbanísticamente por fuera de sus límites a expensas del agotamiento de los servicios ambientales de sus ecosistemas estratégicos. Se ha pretendido hacer valer la construcción de embalses por doquier como respuesta al régimen deficitario del recurso hídrico sin mediar el balance natural que día a día inclina la balanza hacia la escasez. Hoy visualizamos varios de sus embalses secos, causes mermados e incendios forestales por la ausencia de lluvias en las cabeceras, y todo ello atribuido a un fenómeno de alteridad del grande ecosistema.

    Pero las administraciones municipales de las ultimas décadas, han sido copartícipes del acrecentamiento de estos efectos climáticos, en la medida en que, su plan de inversiones no se ha proyectado para mitigar los efectos adversos del cambio climático global en su localidad y a cambio de ello, han permitido que se amplíe la frontera urbana para albergar más carga en la demanda hídrica municipal. Se ha preferido inversiones considerables para ampliar los estaques hídricos pero no para sostener la fuente hídrica. DE NADA SIRVE TENER DONDE ALMACENAR SI NO HAY QUE ALMACENAR.

    Desde hace 10 años, desde que se elaboró el Programa de Uso Eficiente y Ahorro de Agua en la Empresa de Acueducto Local, se advirtió y se anunció el riesgo de la deficiencia hídrica futura y las medidas a adoptar para reducir sus efectos en el corto, mediano y largo plazo; sin embargo, poco significado tiene los estudios concienzudos para los gobernantes de turno. Sus planes de desarrollo y de inversiones, contemplan de nombre apenas, la inversión en lo ambiental, en la conservación de los acuíferos, en la restauración de las zonas boscosas, y mal gastan recursos públicos en obras que no trascienden en la sostenibilidad del municipio.

    Esto no es una noticia novedosa, desde que se iniciaron los estudios del agua en el país, se ha venido anunciando que la oferta hídrica tiene sus límites, se ha resaltado el concepto de índice de escasez como el resultado de la oferta versus la demanda hídrica. Aun así, el urbanismo como el mejor negocio inmediatista (desde lo financiero y lo político), sigue superando al negocio de construir ambiente y garantizar los servicios ambientales a generaciones futuras. Una evidencia prominente de ello en Facatativá, se deja ver en la pretensión de los ajustes del POT de la anterior administración derogados por el Consejo de Estado, donde se pretendió ampliar la zona urbana en 340 hectáreas, si, 340 hectáreas de urbe, con la probable tendencia a conectarse al servicio de acueducto de Bogotá, porque este municipio no tendría tamaña oferta hídrica y menos en temporada del fenómeno del niño.

    Así las cosas, el crecimiento de las ciudades debe medirse con la oferta de los servicios ambientales y muy especialmente con la oferta hídrica, y no como la simple tendencia a un aparente desarrollo que albergue la pobreza y la insatisfacción de necesidades básicas y esenciales.

    Con estas crisis, surge la oportunidad de reflexión, y más aún, ad portas de comicios electorales donde abundan las promesas y los discursos mediáticos de soluciones transitorias a problemas de fondo.
    Camilo Camacho.

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