La meta se logró: Facatativá – Ecuador en una moto deportiva

Luis Fernando Cocuy García y su acompañante Andrea Anzola emprendieron un viaje en moto desde el municipio de Facatativá Cundinamarca hasta el país vecino Ecuador, pasando por La Mesa – Girardot – Ibagué – Calarcá – Puerto Tejada Cauca – Popayán – Rosas Cauca – Pasto – Ipiales Nariño – Frontera Ecuador Colombia – Tulcán y finalizando en Atuntaqui Ecuador, además de tanquear más de 6 veces de ida.Leamos su historia:

El viaje no fue programado, fue algo de improvisto ya que con un grupo de amigos estábamos decididos a viajar a Isnos Huila para el festival de blancos y negros que se realiza en este municipio, pero al final no salieron con nada.

En este momento ya con maletas listas el ánimo encendido y las ganas de viajar tomamos la decisión de viajar 4 personas para Pasto y posterior a Ecuador con una salida programada para el viernes 5 de enero a las 3:00 am; Llegado este momento de los 4 confirmados, solo mi gran amiga y colega Psicóloga Andrea Anzola cumplió con lo establecido.

Así que sin pero alguno iniciamos nuestra travesía en la Yamaha r3 modelo 2018 de Facatativá hasta nuestro destino el país vecino de Ecuador. Durante el trayecto el cansancio era notable después de 3 horas por la posición sobre la moto el dolor en las muñeca y hombros en el caso mío como conductor por el peso del acompañante y el peso de la maleta y la posición (en caso del acompañante) pero no fue obstáculo para continuar.

Teniendo en cuenta las especificaciones técnicas de la motocicleta como lo es un motor 322 cc bicilíndrico el consumo de combustible es alto, por ende cada 2 horas a 2 horas y media debíamos parar a tanquear (en este espacio de 10 a 15 minutos descansábamos para continuar y no perder tiempo).

Cuando llegamos a Pasto la alegría era notable, sin importar el cansancio y el sueño lo primero que hicimos fue parar sobre la avenida panamericana en pleno furor de las carrozas y desfile del carnaval de negros y blancos en donde pasados unos minutos estábamos blancos de tanto talco y húmedos de la cantidad de carioca que nos untaban.

En este momento la calidad de las personas de Pasto se dio a conocer , una familia empezó a indagarnos y después de un buen rato de estar hablando y haber generado confianza nos invitaron a hospedarnos en su casa; al principio yo estaba muy prevenido ya que como buenos rolos desconfiamos de todo y de todos, pero la calidad y la confianza que brindaron hicieron desaparecer este miedo, el hospedaje en la casa de la señora OLGA  acompañada de ANITA, JHON  y ORLANDO fue una experiencia maravillosa (literal nos sentíamos en familia).

Al día siguiente después de una noche de baile y charla viajamos a nuestro destino Ecuador en donde conocimos las Figuras de Tulcán y parte de poblaciones siguientes. Este mismo día posterior a conocer nuestro vecino país regresamos a Ipiales en donde comimos Cuy y ver en la noche el maravilloso Santuario de las Lajas.

Al día siguiente lunes, madrugamos para ver el amanecer desde el santuario de las lajas y poder conocerlo de arriba hasta abajo. Luego de esto sobre el medio día regresamos a Pasto en donde la hermosa familia nos esperaba con un almuerzo de gallina en salsa de champiñones y papas con ají de maní (este lo preparo Anita y le quedo delicioso). Posterior a eso sobre las 4:45 pm iniciamos marcha para Facatativá.

En esta ruta conocimos dos parejas que se movilizaban en un vehículo para Bogotá quienes nos acompañaron todo el viaje de noche y madrugada hasta Girardot (Julián, Faber, Maritza y Carolain) les extiendo un agradecimiento enorme ya que nos ayudaron con la maleta y así estas 12 horas de Pasto a Girardot continuas fueron un poco menos desgastantes para Andrea y para mí.

EL martes 9 de enero estábamos en Facatativá sobre las 10:00 am, felices por haber cumplido la meta que para muchos puede ser una bobada y más por el poco tiempo pero para nosotros dos fue una experiencia enriquecedora .

No siempre los viajes deben ser de estadías largas, lo que importa es el entusiasmo, la motivación y la alegría con la que lo vivamos. En nuestro caso todo fue una experiencia inolvidable, la movilización en este tipo de motocicleta, carnavales de negros y blancos, hospedarnos en casa familiar de desconocidos, conocer nuevas culturas, comer platos distintos a lo común y conocer personas maravillosas.

VIDEO AQUÍ:

FOTOGRAFÍAS DE LA TRAVESÍA: 

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