Representante Santiago Osorio asegura que posesión de Abelardo de la Espriella costaría cerca de $14.000 millones
El representante a la Cámara Santiago Osorio, del Partido Verde, aseguró que la ceremonia de posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto en Cali, tendría un costo aproximado de $14.000 millones, una cifra que, según afirmó, representa un gasto excesivo para el Estado.
Durante su intervención en la plenaria de la Cámara de Representantes, el congresista cuestionó el traslado del acto protocolario de Bogotá a la capital del Valle del Cauca y criticó el debate que se ha generado alrededor de esta decisión.
«Estamos llevando a cabo discusiones con un enorme desgaste político, espurias y vacías, que quieren reducir y minimizar el enorme poder del Congreso colombiano a discusiones netamente estéticas de un personaje que se resiste a venir a darle la cara a este Congreso de la República», expresó Osorio.
El representante calificó la ceremonia fuera de Bogotá como un «show barato» y un «espectáculo costoso e inútil», al considerar que el traslado implicaría un incremento significativo en los gastos de logística, seguridad, transporte y viáticos.
Según explicó, la movilización de aproximadamente 1.000 personas, entre congresistas, altos funcionarios y personal de apoyo, elevaría el costo total del evento hasta los $14.000 millones, cifra que supera ampliamente el valor de las dos últimas ceremonias de transmisión de mando presidencial.
Como referencia, las cifras oficiales indican que la posesión del expresidente Iván Duque, en 2018, tuvo un costo de $3.288 millones, mientras que la del presidente Gustavo Petro, en 2022, ascendió a $3.571 millones.
Durante el debate también se mencionó una estimación cercana a los $5.900 millones, monto que coincide con contratos de logística y comunicaciones reportados para la transmisión de mando de 2026.
Osorio sostuvo que, si el objetivo del Gobierno es fortalecer a las regiones, existen mecanismos más efectivos que realizar la posesión fuera de la capital.
«Si realmente queremos apoyar a las regiones, debemos tramitar la Ley de Competencias y avanzar en una verdadera descentralización, en lugar de destinar recursos extraordinarios a una ceremonia protocolaria», señaló.
Pese a las críticas y a los votos en contra de sectores de la oposición, la plenaria de la Cámara de Representantes aprobó la proposición para que la ceremonia de posesión presidencial del próximo 7 de agosto se lleve a cabo en Cali, decisión que continúa generando debate político sobre su conveniencia y el costo que representará para el país.












