¡Aplaudan muy fuerte! Abelardo pone en jaque el bolsillo de los colombianos: propone IVA para el café, el azúcar y el tomate y amenaza con encarecer el mercado
La propuesta de rescate económico del Gobierno genera polémica por los posibles cambios tributarios que afectarían los alimentos, los trabajadores y la clase media. Mientras los hogares podrían enfrentar mayores gastos, las grandes empresas recibirían una reducción gradual del impuesto de renta.
El café de la mañana, el azúcar, la sal y productos como el tomate están en el centro de la controversia. La iniciativa del Gobierno de Abelardo de la Espriella contempla modificaciones al IVA que, de aprobarse, podrían encarecer el mercado familiar y afectar el bolsillo de millones de colombianos.
La propuesta también despierta críticas porque contrasta con la promesa electoral de no aumentar los impuestos. Entre los productos señalados están algunas frutas, verduras, harinas, pastas y alimentos de consumo cotidiano, que podrían enfrentar cambios en su tratamiento tributario y, eventualmente, mayores precios.
La clase media también estaría bajo presión
Los cuestionamientos no se limitan a los alimentos. El proyecto contempla cambios en el impuesto de renta para personas naturales y aumentos en las cotizaciones a salud de determinados trabajadores.
Según estimaciones difundidas sobre la iniciativa, una persona que gane seis millones de pesos mensuales podría pagar alrededor de $2,1 millones adicionales al año entre renta y salud. Para quienes reciben diez millones mensuales, el incremento estimado alcanzaría los $4,3 millones anuales. Estas cifras dependerán de las condiciones de cada contribuyente y del texto definitivo de la propuesta.
Beneficios para las empresas y posibles recortes estatales
Uno de los puntos más polémicos es la reducción gradual del impuesto de renta empresarial del 35 % al 31 % desde 2028. Para sus críticos, esta medida contrasta con las nuevas cargas que podrían asumir consumidores y trabajadores.
La iniciativa también contempla ajustes al gasto público y facultades para reorganizar entidades estatales, lo que genera interrogantes sobre posibles recortes de personal y sus efectos en el empleo público y la prestación de servicios.
El Gobierno defiende la reforma como una medida para fortalecer las finanzas públicas. Además, propone un mecanismo de devolución del IVA denominado EfectIVA para compensar a determinados hogares, aunque su alcance y funcionamiento serán claves para establecer quiénes recibirían realmente ese beneficio.
Una promesa electoral bajo cuestionamiento
La propuesta reabre el debate sobre quién debe asumir el costo del ajuste económico. Mientras el Gobierno sostiene que necesita medidas para sanear las finanzas estatales, sus críticos advierten que los cambios podrían reducir la capacidad de compra de los hogares y aumentar la presión sobre los ingresos medios y bajos.
La iniciativa deberá surtir su trámite legislativo, por lo que las medidas planteadas no deben confundirse con impuestos ya aprobados. La pregunta es si el proyecto logrará equilibrar las cuentas públicas sin golpear el bolsillo de los colombianos.
De aprobarse los cambios, el mercado familiar podría convertirse en uno de los escenarios donde se sientan sus consecuencias. Por ahora, el debate está abierto y el Gobierno tendrá que responder a las preocupaciones que genera una reforma que podría cambiar la manera en que millones de familias distribuyen sus ingresos.
Fuente de información, texto y fotografía: Al Punto.









