El terrorismo pone a prueba los diálogos de paz en La Habana
Bogotá
. Tras los atentados a las infraestructuras mineroenergéticas, ahora se está viviendo el terrorismo en la capital del país por cuenta de dos artefactos explosivos que estallaron en las sedes de Chapinero (Avenida Chile calle 72 #10-03) y Puente Aranda (calle 13 #46-15) de la AFP Porvenir.
Independiente de quién se adjudique la explosión, lo cierto es que se pone a prueba una vez más la gestión en seguridad del presidente Juan Manuel Santos; genera gran incertidumbre en la población y en inversionistas extranjeros; y siembra una duda sobre la efectividad de las negociaciones de paz, pues en lo corrido del año ha habido al menos 50 atentados a infraestructuras petroleras.
De acuerdo con la última medición de Invamer Gallup, al menos siete de cada 10 colombianos consideran que la situación con la guerrilla está empeorando; cuatro de cada 10, que el principal problema fue el orden público; y desde el primer gobierno del Presidente la percepción ciudadana de inseguridad es la gran deuda. En la medición de junio, 82% de los encuestados consideraron que esta situación está empeorando.
El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, aseguró que es un acto terrorista, pero aún así la población no debe perder la fe en la Policía Nacional ni en las Fuerzas Militares. “Hemos tomado la decisión de dar una recompensa de $100 millones para encontrar a los autores de los hechos que pretenden amedrentar a los ciudadanos”.
Villegas dijo, además, que la orden del presidente Santos es coordinar todos los esfuerzos que sean necesarios para proteger a los ciudadanos de cualquier amenaza, sea guerrilla o crimen organizado en todas sus manifestaciones y por lo tanto canceló su asistencia a la Cumbre de la Alianza del Pacífico en Perú.
Al cierre de esta edición, la entidad de administración de pensiones no había dado declaraciones pues quería esperar un tiempo prudencial a que las autoridades pudieran dar parte de lo sucedido.
Se reportaron ocho personas heridas por cuenta de los atentados a una compañía que tuvo activos de $1,8 billones el año pasado. De acuerdo con la secretaria de Gobierno Distrital, Gloria Flórez, los afectados no tenían heridas de gravedad y lo único que se conoce es que se recibió una llamada alertando sobre los explosivos en las oficinas, para afectar lo menos posible a la ciudadanía.
John Marulanda, consultor internacional en seguridad y defensa, sostuvo que sin tener certeza de a quién se le puedan adjudicar los atentados en Bogotá, se “trata de explosivos artesanales, no industriales, hay una amenaza clara de las Farc de recrudecimiento de la violencia y el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, ya había advertido que esta situación se podría presentar”. La inteligencia de la Policía Nacional está fallando, agregó, y en los dos lugares había CAI cercanos. “Las Farc ya han actuado en coordinación con el ELN en otras oportunidades, como en Arauca. Estos hechos podrían ser la manera de obligar al Gobierno a un cese bilateral, a través de actos de terrorismo que lleven a la ciudadanía a presionar sobre esto”, agregó Marulanda.
Carlos Arias, analista político de la Universidad Externado de Colombia, señaló que “hay que tener claro que son atentados que no se les pueden atribuir aún a las Farc”.
Agregó que hay muchos enemigos de la paz y hay que recordar que hace unos años se presentaron atentados similares a los almacenes de BlockBuster, que tenían fines específicos contra esa cadena.
“Si se llegase a comprobar que son las Farc, hay que repensar las negociaciones en La Habana para saber si se sigue dialogando o se suspende”, dijo Arias y recalcó que “lo es cierto es que con este tipo de atentados gana la extrema derecha y las posiciones del Centro Democrático”.
Por su parte, Diego Cediel, analista político de la Universidad de la Sabana, indicó que las explosiones “infortunadamente golpean mucho la imagen y la credibilidad del proceso de paz”.
Habrá que esperar para medir el impacto que tienen en la economía estos ataques que afectaron al centro financiero de Bogotá y que podrían reflejarse en indicadores como el dólar.

















