Gobierno emite decreto para reabrir mataderos municipales
En una medida destinada a fomentar la producción local de carne y contrarrestar el control monopolístico de los frigoríficos, el Gobierno ha anunciado la reapertura de los mataderos municipales.
Esta decisión, respaldada por el Ministerio de Salud y Protección Social, se basa en el Decreto 2016 de 2023, emitido conjuntamente con los ministerios de Agricultura, Comercio, Industria y Turismo, Ambiente y Transporte.
El presidente Gustavo Petro, quien desde 2022 ha abogado por revertir el cierre de estos mataderos municipales, sostiene que esta acción contribuirá a la disminución de los precios de la carne, argumentando que la competencia generada permitirá a los campesinos comercializar sus productos y romper con los monopolios frigoríficos que han elevado los costos internos de la carne.
El nuevo decreto establece que el Invima (Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos) será el encargado de autorizar las denominadas “plantas de beneficio animal en categoría de autoconsumo”. Estas plantas tendrán la función exclusiva de distribuir carne y productos cárnicos dentro del municipio, aunque con excepciones a discreción del Invima.
Los municipios interesados en obtener la autorización para estas plantas deberán cumplir con condiciones específicas, como presentar condiciones especiales de sanidad animal, dificultades de interconexión terrestre con otros municipios o problemas de abastecimiento. La autorización será solicitada por el alcalde municipal con el aval del Comité Departamental de Carne y Productos Cárnicos Comestibles.
Los riesgos de reabrir los mataderos
Sin embargo, la reapertura de estos mataderos municipales no está exenta de críticas y preocupaciones. El exdirector del Invima, Javier Guzmán, señala que el cierre original se debió al incumplimiento de normativas sanitarias, y el nuevo decreto podría llevar a desafíos similares si no se cumplen las exigencias.
El infectólogo Carlos Agudelo advierte sobre los riesgos asociados a la manipulación inadecuada de la carne y las posibles contaminaciones bacterianas, fúngicas o virales. Además, destaca que las toxinas resultantes pueden no eliminarse completamente mediante la cocción, lo que podría generar severos problemas de salud, desde infecciones gastrointestinales hasta intoxicaciones alimentarias.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también ha expresado inquietudes, subrayando los riesgos de infecciones parasitarias, zoonosis y septicemias asociados a los mataderos. A pesar de estas preocupaciones, algunos expertos sostienen que los mataderos municipales no representarían un problema si se cumplen rigurosamente las leyes y protocolos desde la muerte del animal hasta el almacenamiento y transporte del producto.
En este contexto, el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, destaca que la medida responde a una promesa de campaña de Gustavo Petro. Asegura que se realizará una vigilancia estricta para garantizar que estos centros de sacrificio cumplan con los reglamentos y condiciones sanitarias exigidas.
Esto dice el nuevo decreto
El Decreto 2016 de 2023 establece criterios específicos para la autorización de las plantas de autoconsumo, incluyendo la ubicación en municipios de categoría 5 o 6, la inexistencia de plantas de beneficio animal de categoría nacional en el municipio, y la inclusión en el Plan de Racionalización de Plantas de Beneficio Animal adoptado en el departamento.
El Invima, en sus funciones de inspección, vigilancia y control sanitario, podrá reclasificar las plantas de beneficio animal de categoría nacional a categoría de autoconsumo ante dificultades de abastecimiento en municipios de categoría 1, 2 y 3.
Además, se incorporan disposiciones en verificación microbiológica, análisis de peligros y puntos críticos de control, transporte, normatividad ambiental, ordenamiento territorial, destrucción de decomisos y sistema de refrigeración.
Aunque la medida busca impulsar la economía local y brindar oportunidades a los pequeños productores, la atención se centra ahora en cómo se implementarán y controlarán estos cambios en un sector crucial para la seguridad alimentaria y la salud pública.










