Juventud, ética y futuro: el papel de los jóvenes en la política de Facatativá

Facatativá se prepara nuevamente para una jornada democrática que, aunque algunos subestiman, tiene el poder de marcar el rumbo de toda una generación: las elecciones del Consejo Municipal de Juventudes (CMJ), que se realizarán este domingo 19 de octubre.

El CMJ no es una elección más. Es un espacio legítimo de participación donde las y los jóvenes del municipio pueden ser protagonistas reales de la transformación social y política. Desde su creación, este mecanismo ha buscado abrir un camino para que la juventud no solo sea vista como el futuro, sino como el presente activo que impulsa los cambios que nuestra sociedad necesita.

La juventud como fuerza histórica

La historia de Colombia está escrita con la valentía de jóvenes que creyeron en un país más libre, justo y digno. Basta recordar a Policarpa Salavarrieta, “La Pola”, quien con apenas 22 años entregó su vida por la independencia, demostrando que la edad nunca ha sido un límite cuando se tiene convicción. Su ejemplo es el de una mujer que, aun sabiendo el precio de sus ideales, no retrocedió ante la opresión.

También está Antonio Ricaurte, quien en plena juventud decidió inmolarse en San Mateo para impedir que los realistas tomaran las posiciones patriotas. Su sacrificio no fue un acto de locura, sino una muestra de lealtad y amor por un sueño colectivo: la libertad.

O el joven Camilo Torres Restrepo, sociólogo y sacerdote, quien en los años 60 cuestionó las estructuras sociales del país y defendió la participación política como vía para lograr justicia social. Más allá de su rumbo final, dejó una enseñanza profunda: los jóvenes deben pensar, cuestionar y actuar frente a la realidad que los rodea.

Esos nombres no pertenecen solo a los libros de historia. Son recordatorios vivos de lo que puede lograr una juventud consciente, organizada y decidida. Hoy, los jóvenes de Facatativá heredan ese legado, no desde las armas ni los discursos heroicos, sino desde la participación ciudadana, el pensamiento crítico y la construcción colectiva.

Ética y compromiso: el reto de esta generación

Sin embargo, en cada proceso electoral también aparecen sombras que amenazan con desvirtuar su propósito. El Consejo Municipal de Juventudes debería ser un espacio limpio, ético y transparente, donde las ideas y propuestas sean el centro del debate. Pero lamentablemente, en algunos casos, se observan prácticas que poco tienen que ver con la esencia de la participación juvenil: el uso de recursos, la manipulación de votos, la presión o el oportunismo político disfrazado de liderazgo social.

No se trata de señalar a nadie, sino de invitar a una reflexión colectiva. Quienes aspiran a representar a la juventud deben hacerlo desde la coherencia y la integridad, no desde la conveniencia. La política juvenil no puede convertirse en un ensayo de los vicios adultos; debe ser un ejemplo de renovación, creatividad y ética pública.

La juventud facatativeña: semilla de transformación

Facatativá ha sido cuna de jóvenes con enorme talento, liderazgo y conciencia social. Desde colectivos culturales y ambientales, hasta procesos educativos, deportivos y artísticos, la juventud local ha demostrado que sabe organizarse, proponer y construir.

El CMJ es, entonces, la oportunidad de unir esas fuerzas dispersas bajo una causa común: defender los derechos, las oportunidades y los sueños de las nuevas generaciones. No se trata solo de ocupar un puesto o de ganar una elección. Se trata de representar una voz colectiva, de abrir espacios de diálogo con las instituciones y de hacer que los proyectos juveniles sean escuchados, financiados y reconocidos.

Cada voto este 19 de octubre representa algo más que una decisión momentánea. Representa la posibilidad de decirle a Facatativá que la juventud sí tiene criterio, sí tiene ideales y sí está lista para liderar.

El llamado

Como en tiempos de La Pola, Ricaurte o Camilo, hoy la historia vuelve a poner a prueba a la juventud colombiana. No con fusiles ni proclamas, sino con la herramienta más poderosa de la democracia: el voto.

Por eso, este domingo, no dejes que otros decidan por ti. Sal, vota, participa y haz valer tu voz. La transformación empieza por quienes se atreven a creer que sí es posible cambiar las cosas.

Porque el futuro de Facatativá también se escribe con tus manos, con tu conciencia y con tu corazón.

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