Bajo un cultivo de fresas desmantelan presunta red de robo de combustible en Facatativá

Una investigación de casi dos años permitió a las autoridades desarticular una presunta organización dedicada al hurto de hidrocarburos mediante conexiones ilegales al poliducto de Ecopetrol que transporta gasolina y ACPM desde Barrancabermeja hasta la planta de Puente Aranda, en Bogotá.

El operativo, desarrollado en los departamentos de Cundinamarca y Tolima, dejó 11 personas capturadas, entre ellas un hombre conocido con el alias de «La Bestia», señalado por los investigadores como el presunto cabecilla de la estructura criminal. Los capturados deberán responder por los delitos de apoderamiento de hidrocarburos, receptación de hidrocarburos, concierto para delinquir y falsa denuncia. Como en todo proceso penal, su responsabilidad será definida por un juez y se presume su inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria en firme.

Un cultivo de fresas ocultaba la operación clandestina

De acuerdo con la investigación, uno de los principales centros de operación funcionaba en una zona rural de Facatativá, donde, bajo un cultivo de fresas de aproximadamente diez fanegadas, la organización habría instalado una conexión ilegal sobre el poliducto de Ecopetrol.

Según las autoridades, los presuntos integrantes de la red excavaron cerca de dos metros hasta alcanzar la tubería, donde instalaron una válvula clandestina para extraer combustible a alta presión. Desde ese punto, una compleja red de mangueras transportaba la gasolina y el ACPM por casi dos kilómetros, atravesando vías y sectores habitados hasta llegar a una finca utilizada como centro de almacenamiento.

En el lugar fueron hallados tanques subterráneos de gran capacidad ocultos en un galpón que, aparentemente, había sido arrendado para el cultivo de champiñones, aunque, según la investigación, era utilizado para almacenar de manera clandestina el combustible extraído.

Un riesgo para cientos de habitantes

Las autoridades advirtieron que la operación ilegal representaba un grave peligro para las comunidades cercanas.

El poliducto transporta combustible a presiones superiores a las 1.000 libras por pulgada cuadrada, por lo que cualquier intervención indebida podía generar fugas, incendios o explosiones con consecuencias para agricultores, trabajadores y habitantes de la zona rural de Facatativá.

Además del riesgo para la vida humana, la extracción ilegal también representaba una amenaza para el medio ambiente por posibles derrames de hidrocarburos.

Seguimiento con agentes encubiertos

La investigación contó con el apoyo de agentes encubiertos que documentaron, mediante cámaras ocultas, el funcionamiento de la organización.

Las grabaciones permitieron establecer, según las autoridades, que el combustible era almacenado en tanques clandestinos y posteriormente cargado en vehículos para ser transportado hacia Bogotá y otros municipios de Cundinamarca.

Los investigadores también señalaron que parte del hidrocarburo habría sido distribuido a estaciones de servicio que ahora hacen parte del proceso judicial.

Millonarias pérdidas

Durante las diligencias fueron inhabilitadas 10 válvulas clandestinas instaladas en la línea de transferencia entre Puerto Salgar, la vereda Mancilla, en Facatativá, y Bogotá.

Según la información oficial, las afectaciones a la infraestructura de Ecopetrol superarían los 12.000 millones de pesos, mientras que la organización presuntamente obtenía ingresos cercanos a dos millones de pesos por hora producto del robo de combustible.

Las autoridades continúan las investigaciones para determinar si existen más personas involucradas y establecer el destino final del hidrocarburo extraído ilegalmente.

Fuente de información, texto y fotografía Alcaldía de Facatativá y Caracol Noticias.

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